Mi trabajo consiste a grandes rasgos en ayudar a que las plantas de gas y petróleo estén listas en el menor tiempo posible, y después supervisar que la llegada de crudo se hace sin problemas. Ahora mismo soy el único ingeniero aquí, y no estamos lejos de Pyongyang. Podría ser interesante hacer un pequeño viajecito y ver como se vive en el medioevo. Pero yo aquí ni pincho ni corto. La pena es que no podría alojarme en el Ryugyong Hotel.

