Llevo tres horas en mi nueva casa, y lo más impactante ha sido encontrármela con la nevera llena. ¡Qué gente mas agradable! Hay un montón de latas de conserva, pescado sobre todo. Podrían haber puesto un poco de caviar, no?
La casa estaba decorada con fotos de gente. No creo que fuesen antiguos habitantes, porque son todo personas distintas. Da muy mal rollo, así que las he quitado.
Tengo un pequeño jardín, pero un muro tapa las vistas al puerto y a la playa. La bañera es muy grande, pero mi cama es muy pequeña, tanto de largo como de ancho. En cuanto pueda me voy a comprar una nueva.
lunes, 30 de abril de 2007
sábado, 28 de abril de 2007
Vivir el socialismo
Rusia es una economia de mercado. En Moscú no tienes más que salir del aeropuerto para verlo, pero en Asia central no está tan claro. Irkutsk es una ciudad grande. Más o menos una vez y media Bilbao. Hay cines y alguna hamburguesería, pero lo que más abundan son los funcionarios.
Más que funcionarios son trabajadores del estado. Tengo la impresión de que la mitad de la población trabaja en la mina, un cuarto en mi empresa y el otro en transportes. Y todas son públicas en la práctica. Las tiendas de alimentación a veces funcionan con vales de comida, y casi todo el mundo que conozco vive en casas "de empresa", que al final es vivienda pública. Si a esto le sumas los edificios de hormigón y las moquetas en cada suelo sólo te falta una estatua de Lenin para completar la ecuación.
Alguna vez he intentado hablar con mis compañeros de política, pero enseguida querían dejar el tema. Pensaba que era porque no les resulta comodo recibir "injerencias extranjeras", pero luego me enteré que todavía no es seguro sacar determinados temas si tu puesto de trabajo depende del gobierno.
Al hablar con la gente también ves lo diferente que es de Moscú. Aquí la gente vive muy tranquila y no está obsesionada con su nivel de vida. Hay dos razones: no viven machacados por el nivel de precios de la capital y el derecho a la vivienda digna está de facto garantizado. Pero tranquilidad no es lo mismo que ganas de vivir. La gente no tiene iniciativas, ganas de hacer cosas,... no se explicarlo. Es simplemente una ciudad gris. No hay casi bares ni discotecas. La gente no se reune para cenar, para fiestas,...Tampoco espero que me inviten, porque aquí no se habla nada de inglés y yo en ruso no se decir ni hola, pero he hecho fiestas en mi casa y la gente se empezaba a ir a las 11.
Vladivostok es una ciudad mucho más cosmopolita. Aunque no en el sentido de París, Londrés o Barcelona. Es un puerto importante. Y lo que más hay son marinos. Y funcionarios. A ver que tal el cambio. El próximo post lo escribiré allí desde mi nueva casa cuando tenga conexión operativa.
Más que funcionarios son trabajadores del estado. Tengo la impresión de que la mitad de la población trabaja en la mina, un cuarto en mi empresa y el otro en transportes. Y todas son públicas en la práctica. Las tiendas de alimentación a veces funcionan con vales de comida, y casi todo el mundo que conozco vive en casas "de empresa", que al final es vivienda pública. Si a esto le sumas los edificios de hormigón y las moquetas en cada suelo sólo te falta una estatua de Lenin para completar la ecuación.
Alguna vez he intentado hablar con mis compañeros de política, pero enseguida querían dejar el tema. Pensaba que era porque no les resulta comodo recibir "injerencias extranjeras", pero luego me enteré que todavía no es seguro sacar determinados temas si tu puesto de trabajo depende del gobierno.
Al hablar con la gente también ves lo diferente que es de Moscú. Aquí la gente vive muy tranquila y no está obsesionada con su nivel de vida. Hay dos razones: no viven machacados por el nivel de precios de la capital y el derecho a la vivienda digna está de facto garantizado. Pero tranquilidad no es lo mismo que ganas de vivir. La gente no tiene iniciativas, ganas de hacer cosas,... no se explicarlo. Es simplemente una ciudad gris. No hay casi bares ni discotecas. La gente no se reune para cenar, para fiestas,...Tampoco espero que me inviten, porque aquí no se habla nada de inglés y yo en ruso no se decir ni hola, pero he hecho fiestas en mi casa y la gente se empezaba a ir a las 11.
Vladivostok es una ciudad mucho más cosmopolita. Aunque no en el sentido de París, Londrés o Barcelona. Es un puerto importante. Y lo que más hay son marinos. Y funcionarios. A ver que tal el cambio. El próximo post lo escribiré allí desde mi nueva casa cuando tenga conexión operativa.
viernes, 27 de abril de 2007
Iniciando traslado
Empiezo a escribir aquí cuando me quedan sólo dos días en esta ciudad, Irkutsk. Para el que no me conozca, decir que he pasado aquí cinco de los meses más aburridos de mi vida. La culpa en parte ha sido mía por dos razones: No esperaba estar más de dos meses y, desde luego, no pensaba salir tan poco de la ciudad. Pongo una foto del lugar donde trabajé hasta el lunes:

Lo único bueno que puedo decir de esta ciudad es que es la más tranquila que he visto en Rusia. Moscú es una locura, aunque puede ser muy divertida si te lo montas bien, y la ciudad donde voy a pasar los proóximos seis meses, Vladivostok, parece una ciudad de piratas. Hay gente de todos los sitios y me temo que no es demasiado segura. Aunque parece ser que llegan muchos europeos desde Moscú con el transiberiano. Díez dias de viaje. ¡Hay gente para todo!
Mi casa está en una zona bastante buena. Vladivostok está en la desembocadura de un río, y se ha extendido hacia las colinas. Mi barrio parece que está fuera de la ciudad pero se tardan cinco minutos andando al puerto, donde yo voy a trabajar. ¡Muy cómodo!. Ya pondré alguna foto de la casa, que es muy bonita, de techos muy altos.

Lo único bueno que puedo decir de esta ciudad es que es la más tranquila que he visto en Rusia. Moscú es una locura, aunque puede ser muy divertida si te lo montas bien, y la ciudad donde voy a pasar los proóximos seis meses, Vladivostok, parece una ciudad de piratas. Hay gente de todos los sitios y me temo que no es demasiado segura. Aunque parece ser que llegan muchos europeos desde Moscú con el transiberiano. Díez dias de viaje. ¡Hay gente para todo!
Mi casa está en una zona bastante buena. Vladivostok está en la desembocadura de un río, y se ha extendido hacia las colinas. Mi barrio parece que está fuera de la ciudad pero se tardan cinco minutos andando al puerto, donde yo voy a trabajar. ¡Muy cómodo!. Ya pondré alguna foto de la casa, que es muy bonita, de techos muy altos.
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